Una historia romántica

El chico y la chica se conocen desde que nacieron. Los dos crecieron en diferentes condiciones y en diferentes lugares pero el destino los acercaba continuamente y se encontraban dos o tres veces al año desde que eran niños.

Los años pasaron y el chico, como era mayor que la chica, la veía crecer y se enamoró de ella. Todas las veces que la veía, le hablaba e intentaba conocerla mejor. Después de algunos años, ella se enamoró también de él. La primera vez que los dos quedaron y salieron juntos fue también la última. Toda la familia de la chica y otras personas que les conocían lo supo y todos estaban en contra de esta relación. Por eso la familia de la chica intentó apartarlos.

Durante algunos años no tuvieron comunicación. La chica estaba enfadada con él porque pensaba que él lo contó a todos y se había burlado de ella. El chico no pudo olvidarla.

Después de siete años se encontraron por casualidad y pudieron hablar de esa vez. El chico le dijo que no tenía relación con que todos lo sabían y que no podía entender por qué la chica no le hablaba todo este tiempo. El malentendido terminó peron no todas las historias tienen final feliz. El chico había creado una familia. Él quería continuar la relación con ella porque no había sentido lo mismo nunca pero la chica no podía hacerlo.

Lo que podemos aprender de esta historia es que hay situaciones en la vida que no podemos predecir ni controlar. Pero cuando tenemos la oportunidad de crear nuestra suerte no debemos tener miedo. Tenemos que decidir y estar preparados para todas las consecuencias.

Elina, noviembre de 2015

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